Todo el mundo tiene un papel que desempeñar, este es el mensaje que nos deja la Organización Mundial de la Salud para el Día Mundial de la Salud (7 de abril) de este año. No solo basta con informarse y conocer los problemas que generan la falta de medios, sino que es necesario colaborar y buscar el papel que podemos desempeñar, porque cuando las personas están sanas, sus familias, comunidades y países se benefician.

SALUD PARA TODAS Y TODOS

Garantizar una cobertura sanitaria universal sin empobrecimiento forma la base para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Uno de cada diecisiete ciudadanos del mundo, no tienen acceso a servicios sanitarios esenciales y la implementación de un modelo uniforme para todos no es posible, ya que cada nación lleva sistemas únicos, sin embargo, las lecciones aprendidas deben compartirse entre países para así poder avanzar.

Conseguir una cobertura sanitaria universal es un reto de gran envergadura para crear un mundo más saludable, justo e igualitario. Para superar las barreras en el acceso a los diagnósticos y atención de calidad, medicamentos esenciales y la protección financiera, necesitaremos compromisos y alianzas firmes entre todos, incluidos:

LA SALUD Y EL MEDIO AMBIENTE

Los factores de riesgo medioambientales, entre los que se encuentran la contaminación del aire, el agua y la tierra, las exposiciones a productos químicos, la radiación ultravioleta y el cambio climático, contribuyen a más de 100 enfermedades y lesiones diferentes. El cambio y las variaciones climáticas afectan concretamente a muchos aspectos de la vida que están inevitablemente unidos a la salud:

La OMS calcula que 12,6 millones de personas mueren cada año como consecuencia de vivir y trabajar en un entorno insalubre, lo que contribuye a una cuarta parte de las muertes a nivel mundial. De un modo similar, una evaluación de la OMS llegó a la conclusión de que se prevé que el cambio climático provoque aproximadamente 250.000 muertes adicionales al año entre 2030 y 2050. Los efectos en la salud del cambio climático y medioambiental son y seguirán siendo desproporcionadamente mayores entre las poblaciones vulnerables.

MUJERES, NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES

En demasiados lugares, las diferencias de género, las prácticas sociales y culturales perjudiciales y la violencia de género están afectando negativamente a las mujeres, los niños y los adolescentes. Ellos no pueden alcanzar todo su potencial debido a:

Además, la ausencia de datos sobre la interacción entre la salud y sus determinantes sociales impide el desarrollo de políticas sanitarias que tengan en cuenta las cuestiones de género. Hace falta innovación, investigación y desarrollo para identificar los problemas de salud críticos y sus causas, y prestar servicios de calidad tanto a mujeres como a hombres con una perspectiva de género. Si las mujeres están marginadas y su potencial sin explotar, hoy en día nuestras sociedades son más débiles. Del mismo modo, si descuidamos las necesidades de salud y desarrollo de nuestros niños, nuestras sociedades están destinadas a ser más débiles mañana. No podemos permitirnos perder el hoy y el mañana por no invertir en las mujeres y los niños.

SEGURIDAD SANITARIA

Vivimos en un mundo en constante riesgo de emergencias de salud pública. Los casos recientes son:

Estas emergencias afectan de forma desproporcionada a países con pocos recursos y una sanidad frágil. La resistencia a los antimicrobianos y el riesgo de amenazas potenciales para la salud, ya sea de forma accidental o deliberada, incluido el bioterrorismo, también están en aumento.

Pincha aquí para más información sobre las prioridades.

Fuente: OMS

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